Son los masajes manuales que se venían dando por tradición desde tiempos remotos hasta que aparecieron las máquinas sin lograr ser desplazados, todavía utilizados en algunos gimnasios y por algunos profesionales en el ramo como yo, cuyas técnicas tienen denominaciones como amasado, alisamiento, fricción o caricia entre otras. Su origen data -de acuerdo con teóricos- de los baños públicos masculinos en las antiguas ciudades grecolatinas y desde más atrás en Oriente. Su efectividad contra el estrés y otros síntomas es innegable, porque el cuerpo desde los primeros toques empieza a sentir gusto, , tonificación y placer, descanso y relajación nerviosa. Se comienza por la cabeza y el rostro con una crema especial, luego se continúa con el cuello, hombros, brazos, pecho, vientre, miembros inferiores; por la espalda cuan espaciosa es, repitiéndose las extremidades junto con el cuello y glúteos.
Las manos se lubrican suavemente con aceites naturales de fragancias agradables distintas y, para lograrse todo el efecto a cabalidad, debe procurarse un esmerado aseo personal por parte del asistido, para que los olores desagradables expelidos naturalmente por los poros no interrumpan el ritmo ni la concentración, ni el disfrute propiciado por la energía de las manos que deben mover el metabolismo de cada músculo, órgano y la piel.
Desafortunadamente por leyes inquebrantables de la vida, no se puede brindar esta atención a personas con problemas de sarpullidos o erupciones o que padezcan enfermedades contagiosas que se reflejan en el semblante… El precio es de 50.000 pesos colombianos, porque, por ahora, de mi parte tiene y ha tenido un alto costo la preparación física, emocional y mental, ejercicios físicos que puedo aportar y algo de yoga, más el conocimiento que ha debido y debe obtenerse a cada paso –aunque hago excepciones meritorias porque procuro no ser egotista-. Espero comprensión en estos aspectos últimos, para que se dé una relación tranquila, muy necesaria para lograr los efectos deseados y garantizados por mí, que, debo demostrar cuando usted se tienda a recibir esta energía reconfortante, puesto que se trata de algo demostrable de tú a tú, cuando el cuerpo espontáneamente manifiesta sus necesidades o apetencias por dolores u otras razones. Amablemente,
Javier Lozano
3008631995
Bogotá D.C.